Writing: Igualada N1

Capítulo I: Alejandro de la Sota.

(…) se podría entender el mito de la cabaña como la necesidad del ser humano de crearse una intimidad, es por el hecho de crear una intimidad que el ser humano renuncia a la naturaleza. Todas las acciones que haga el ser humano en la arquitectura serán dirigidas a introducir esa naturalidad, por ejemplo; las pinturas rupestres, un cuadro, una ventana e incluso un patio. El patio en el centro si la casa es grande y lo permite, o el patio delante y detrás si la parcela es pequeña. Y eso es así desde Pompeia hasta Mies (…)

 La relación exterior-interior es uno de los intereses más buscados por los arquitectos, los patios son una manera cómoda de trasladar ese exterior al interior: “ (…) la casa en el patio o el patio en la casa (…)”. Este es uno de los motivos por los cuales esta vivienda se articula y juega con 7 patios.

1º. Patio norte: Dispuesto en el lado norte de la parcela, representa el acceso principal de la vivienda. Un patio duro se enfrenta a una fachada monolítica sin ningún hueco ni rastro de actividad, los únicos rasgos compositivos que construyen este espacio es la sombra que marcará el acceso de la vivienda y una jardinera poblada de especies aromáticas variadas y coronadas con una encina, de este modo el tronco negro se realza sobre la piedra blanca.

2º. Patio del ombligo: Representa el epicentro de toda la vivienda, toda gira entorno a este espacio de dimensiones reducidas, un patio que pretende desintegrarse mediante un juego infinito de reflejos conseguidos a través del vidrio y el agua. De este modo al haber atravesado la puerta principal continuaremos con la sensación de estar en el exterior y así introduciremos algo de fantástico y mágico en la vivienda.

3º. Patio de servicio: Adosado a la cocina, sirve de prolongación de la misma, se trata de dilatar la cocina al exterior y de este modo tener la sensación de estar cocinando en un espacio abierto. También pretende albergar un pequeño huerto urbano.

4º. Patio de luz vertical: Iluminar la escalera era otra de las necesidades de la vivienda, por este motivo la escalera está acompañada de un pozo de luz que la recorre desde la cubierta hasta el sótano. A escalera en forma de celosía horizontal servirá a su vez para tamizar la luz hacia los rellanos sobre los que se vuelcan las diferentes estancias.

 5º. Patio de luz horizontal: La necesidad de colonizar el sótano por parte de los habitantes llevó a la creación de este patio, al cual se tiene acceso desde el exterior dando paso a los dos chocos, a la vez que iluminan el resto del sótano mediante una sucesión de celosías verticales. Este patio se coloniza mediante la vegetación, conseguida a través de la hiedra que invadirá las paredes y suelo mimetizando al acceso a una gruta para volver a dar algo de fantasía y magia a la vivienda.

6º Patio sur: Orientado en la cara sur de la parcela, y por lo tanto el que gozará de sol a lo largo de todo el día, hacia este patio se orientan todas las estancias de la vivienda: dormitorio, estar, incluso el acceso a través del patio ombligo a través de una grieta. La materialidad con la que se construye este patio son: sombras, celosías, agua en movimiento y vegetación… una variedad de ejercicios con el objetivo de conseguir estimular al máximo la actividad sensorial.

7º. Patio pintoresquista: En una calle secundaria se dispone un pequeño acceso de la vivienda, carácter más romántico e íntimo con el fin de dar la bienvenida aquellas personas de confianza o que visitan la casa de manera repetida. Un patio que recupera la tradición de las masías catalanas: 1 ciprés da la bienvenida, 2 cipreses te invitan a comer, 3 cipreses te invitan a dormir.

Capítulo II: Gottfried Semper.

(…) se podría sintetizar y traducir la arquitectura a tres elementos básicos: recintos, patios y porches. Recinto cuando el espacio está completamente cerrado, un espacio introvertido; patio, cuando a este recinto se le extrae la tapa y el porche cuando todo el espacio se libera para dejarlo cubierto simplemente mediante un techo (…)

Aplicando esta teoría de Semper descomponemos toda la vivienda a elementos: 3 recintos, 7 patios y 3 porches. El programa funcional se distribuye a lo largo de todos estos elementos

Recintos.

Son los volúmenes que dan el carácter compositivo de la vivienda, 3 volúmenes articulados a la manera nipona distanciados levemente y rotados respectivamente creando un espacio intersticial que genera unas dilataciones y contracciones con el objetivo de tensionar el espacio. Estos volúmenes se materializan como una suerte de monolitos de piedra blanca sin ventanas, solo se ven afectados por unos huecos que crearan unas sombras y ocultarán tras ellas las ventanas, borrando de esta manera cualquier rastro de escala y aumentando así el carácter de misterio y fantasía. Los 3,5 recintos ocuparan la gran parte del programa funcional de la vivienda:

 1º. Recinto cocina: Para la cocina con un patio de servicio integrado que dará luz y aumenta la dimensión de la misma, un volumen de poca altura y de carácter horizontal.

2º. Recinto estar: Otro recinto para el estar, volumen de poca altura, adosado y protegido mediante el porche sur. No se trata de una sala de estar; sino de un espacio que alberga una zona para la comunicación, a la vez que una zona de conexión a internet para estar en conectado, la chimenea que en su día fue sustituida por la televisión, y ahora ésta deja paso a la nube como epicentro de las salas de estar.

3º. Recinto dormitorios: El tercer recinto dedicado a los dormitorios y de volumen vertical será el que dará la presencia y seña de identidad a todo el conjunto. Por el cual la casa recibirá el nombre popular de “la torre”.

 4º. 1/2 recinto: Adosado al estar, este espacio está en el punto intermedio entre recinto y porche. Porche debido a que está cerrado en su parte superior mediante una losa y pérgola que raya la luz; recinto debido a que se puede cerrar mediante unas cortinas con el fin de tamizar la luz y crear un espacio con intimidad en el exterior. Este porche-recinto va destinado a un salón o comedor de verano, otra vez vuelve la magia: se trata de tener un espacio interior en el exterior

Porches:

Los porches son otra herramienta mediante la cual se consigue la sensación de exterior-interior, una sensación que ayuda a generar un efecto mágico en arquitectura. Por este motivo la vivienda se articula para conseguir 3,5 porches.

1º. Porche de acceso: Situado en el patio norte, este porche es el único rasgo compositivo de este espacio que dará su carácter mediante la sombra que anuncia la entrada. Una sombra que sirve como espacio para buscar las llaves, para cerrar el paraguas, para secarse los pies y para empezar a adaptarse a la penumbra del interior.

 2º. Porche del ombligo: Este porche se descubre al atravesar la puerta principal de la vivienda, aquí confluye el vacío que generan los tres volúmenes y el patio ombligo. Un espacio limitado por la piedra blanca de los recintos y una losa de hormigón a una altura de 2,25m. que acentúa la sensación de estar resguardado y protegido. Un espacio iluminado por la luz de poniente, de tal manera que todo el espacio se teñirá de rojo al atardecer. Es uno de los lugares más mágicos de la vivienda, un lugar exterior, con un gran juego de reflejos a través del agua y vidrio… pero un lugar con el confort del interior.

Cómo toda magia tiene sus trucos, no se trata de un lugar exterior, sino de un espacio interior. Los volúmenes se cierran entre ellos a través de un vidrio que oculta en la piedra su carpintería, el patio ombligo va cerrado por un vidrio sin carpintería que mediante los reflejos del agua disimula los reflejos del vidrio con el fin de hacerlo desaparecer… se trata de un porche cerrado.

3º. Porche-recinto: Si el porche anterior creaba un espacio exterior en el interior, en este porche se crea un espacio interior en el exterior mediante un cortinaje de lino, un espacio agradable y fresco para estar en intimidad en las noches de verano.

4º. Porche ventana: Una serie de tres porches implantados en el volumen de los dormitorios con el fin de eliminar cualquier rastro de escala en la vivienda. Estos huecos generan unas terrazas que prolongan las habitaciones al exterior de la misma manera que los protegen del sol.

Capítulo III: Junichiro Tanizaki.

“Lo bello no es una sustancia en sí, sino un juego de claroscuros producido por la yuxtaposición de las diferentes sustancias que va formando el juego sutil de las modulaciones de la sombra”.

Campo Baeza en uno de sus escritos explica que lo primero que tiene que hacer la arquitectura es luchar contra las leyes de la gravedad, en segundo lugar tiene que trabajar con el único material que es gratis en arquitectura, es decir, la luz. Por consiguiente se debe trabajar la luz como si se tratara de un ingrediente más, uno de los resultados más extraordinarios que da la luz son las sombras, los tamices, las rayas…

Toda la vivienda va orientada a conseguir diferentes efectos con la luz mediante su manipulación:

1º. Luz directa: La luz entra de manera directa en la vivienda, en función de la orientación y de los materiales del interior se conseguirá un color u otro. Esto sucede en el porche ombligo en el cual todo el espacio se tiñe de rojo al atardecer.

2º. Luz rebotada: Este efecto se produce cuando la luz rebota en una primera y segunda superficie, de esta manera tiñe el segundo rebote del color del primero. Sucede en los dos chocos, donde el espacio se tiñe de verde por el efecto que hace la luz al rebotar con la hiedra y aumentando la sensación de gruta mágica y misteriosa. También sucede en el patio ombligo cuando la luz rebota en el agua y de este modo se multiplica la sensación de reflejos.

3º. Luz claroscuro: Cuando te alejas del foco de luz sumergiéndote hacia un espacio interior y de este modo debilitas la intensidad lúminica a la vez que generas una bruma como una suerte de sustancia densa en suspensión en el aire. Este fenómeno se consigue a través del sinfín de porches que tiene la vivienda.

4º. Luz tamizada: Cuando la luz pasa a través de un filtro cambiando su intensidad e incluso su color. Este efecto se consigue en el porche-recinto cuando mediante cortinas de lino se cierra el porche cambiando su carácter y consiguiendo un efecto hetéreo, también se consigue en los dos chocos en los cuales se ilumina el pasillo a través de una celosía vertical…

Capítulo IV: Le Corbusier.

“Planta libre, terraza-jardín, los pilotis, la ventana longitudinal, la fachada libre.”

Durante una época la arquitectura estaba regida por el funcionalismo, ahora es el momento de recuperar la arquitectura de emociones y sensaciones. Es hora de recuperar los sentidos en la arquitectura, no se trata de solo de buscar una imagen potente, sino de conseguir un espacio que haga más agradable, fácil y feliz la vida de la gente que la habita. No se trata de vivir en la casa, sino de vivir con la casa. Para ello se deben estimular todos los sentidos:

Vista: Igualada “no busca el efecto del espacio con gente sino busca el efecto de la gente en el espacio”  como dijo Bruno Taut. Para conseguirlo utiliza confusión en el sentido de la vista creando antítesis con las estrategias descritas anteriormente: exterior-interior, luz-sombra, urbano-salvaje.

Olfato: Uno de los sentidos que el ser humano tiene más atrofiado, se trata de estimular ese sentido para potenciar las sensaciones que busca la vivienda. El patio norte está colonizado mediante una diversidad de aromáticas: romero, lavanda menta…. De este modo al entrar en la vivienda te impregnarás de un dulce aroma.

Tacto: Los materiales que nos rodean tienen una temperatura y textura determinada, se trata de combinarlos para conseguir las emociones que se busca en los diferentes espacios. Por ejemplo; el porche ombligo para aumentar la sensación de estar en un espacio exterior se cierra sobre paredes de piedra blanca y fría, el pavimento también es blanco y frio. Por el contrario, el interior de los recintos están cerrado en paredes de yeso y madera, con pavimentos de madera de roble para conseguir un espacio más cálido.

Sonido: Otro episodio que tiene lugar en la casa será en el patio sur o el patio pintoresco donde se escucha el ruido del agua al resbalar sobre una superficie de piedra, este sonido lo genera el agua y servirá para ocultar el posible ruido que venga de la calle y de este modo conseguir el efecto mágico de sumergir la vivienda en una selva urbana que busca la casa.

Gusto: El gusto no solo debe ser un estímulo dedicado a la restauración, es algo a potenciar en pequeña escala. La cocina es el lugar perfecto para acentuar este efecto, por ejemplo en el patio de servicio es un lugar destinado para tener un huerto propio y de este modo estimular el apetito con productos propios.

Razón-fantasía: El sentido más importante de todos, estimular el sentido de la razón creando confusiones orientadas a conseguir esa magia y fantasía que debe tener toda vivienda. Una vivienda debe luchar por conseguir sacar ese niño que llevamos dentro, ese niño cargado de ilusión y fantasía que a menudo no entiende lo que sucede a su alrededor pero se deja llevar por su fascinación. Cuando se confunde el exterior con el interior, cuando se desciende por una estrecha gruta envuelta en verde, cuando se observa un estanque que parece estar congelado, incluso cuando las sombras dejan paso a la incertidumbre para ver lo que se esconderá detrás.

Capítulo V: el cliente.

Después de haber leído todo lo anterior lo mejor es que lo olvides de tu memoria. No sirve de nada si no se consigue el objetivo principal: que el cliente sea feliz con su vivienda, hacer más fácil y agradable la vida de las personas que la habitan.

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