Cuaderno de viajes: Delirium Porto

Dividida por el rio Duero y al norte de Portugal se haya la segunda ciudad más importante de este país. Sin lugar a dudas su geografía ha sido un factor determinante en convertirse una de las ciudades más bellas y ricas arquitectónicamente.

La arquitectura de su centro histórico la ha convertido en Patrimonio de la Humanidad. Sus cubiertas, sus puentes y esas viejas calles oxidadas dejan oler el imperio que en su día fue Portugal.

Porto, ha sido cuna de grandes arquitectos… Siza y Moura son sus representantes más punteros. Pero lo que rompe el skyline de esta ciudad no es ninguna de sus obras.

Paseando por las estrechas calles del centro histórico de Porto, el espacio se abre súbitamente y la tierra se deforma a modo de ola para dejar espacio a una de las obras más importantes en la trayectoria de Rem Koolhaas, la Casa de la Música. Un enorme meteorito de vidrio y hormigón aterriza en el centro histórico de Porto… sin lugar a dudas… “fuck the context”.

Rem Koolhaas ante un paisaje tan determinante, en lugar de reproducir sus formas y materiales opta por una arquitectura completamente transgresora que nada tenga que ver con su contexto… De esta manera su contexto será más rico e impresionante gracias a su obra.

En palabras del propio Koolhaas: “(…) la Casa de la Música es una enorme caja de zapatos en la que se ha jugando con el vaciado. Es una acción de vaciar y vaciar para crear espacio en relación con la ciudad de Oporto (…)”.

Si el exterior es un volumen de hormigón y acero. En el interior la materialidad es completamente diferente, todo el interior es una infinita piel de aluminio en todas las formas que se pueda encontrar… suelos, religas… todo es aluminio. Koolhaas sigue pervirtiendo los materiales: un económico contrachapado de madera es forrado con carísimas láminas de pan de oro, un pladur con aspecto de recién instalado y sin pintar es forrado de una delicada religa de aluminio…

Ahora bien, la ciudad de Porto vence a la doctrina de Koolhaas conquistándola por dentro. Los recorridos en la Casa de la Música, sus escaleras, sus pasillos, sus claroscuros son los recorridos que suceden en las calles de la ciudad: mismas escaleras, mismos claroscuros y mismo juegos de vistas cruzadas…

Esta obra es importante, tanto para la carrera de su arquitecto como para la expresividad de la ciudad, la pregunta es: ¿Porto hace la Casa de la Música? o ¿la Casa de la Música hace Porto?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s