In progress

Desde Igualada, Clara G. Manich enseña unos detalles de esta vivienda unifamiliar días antes de su finalización.

La vivienda está formada por tres volúmenes que son sorteados mediante una serie de patios y porches. En total 7 patios, 4 porches y 3 volúmenes y medio se articulan entre si para trabajar de diferente manera con el único material que es gratis en arquitectura: la luz.

Los instrumentos: recintos, patios y porches; los materiales: luz y sombra se combinan entre si para conseguir la máxima actividad sensorial de los habitantes, el cual es el centro de la propuesta. No se trata de una arquitectura que solo estimule el sentido de la vista, sino que potencie el máximo todos los sentidos: olfato, gusto, oído y tacto. De esta manera conseguir convertir la vivienda en el verdadero estuche de la vida.

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